MEMORABLE VIAJE A ISLA NEGRA de la mano de Rodrigo Verdugo.

Es una travesía maravillosa la que hemos vivido en la poesía de nuestro gran Pablo Neruda.

MEMORABLE VIAJE A ISLA NEGRA

Hoy hemos ido de viaje a un reino poético, hemos llegado desde el mar, bajo un cielo nublado, hasta Isla Negra. Preguntamos,   ¿Quién es ese hombre niño? que planeando descifrar la vida la envuelve en caracolas, botellas mágicas con sus propios sentidos, ¿Quién será el que invita a su mesa para hablar de poesía para traficar mundos, envuelto en disfraces de amanecida?. » ISLA NEGRA, Neruda y el mar» maravilloso documental producido por Hugo Arévalo en la década de los 90, va respondiendo esta pregunta. Nuestro guía es el poeta

Raúl Zurita, quien, en nombre de la poesía chilena, nos toma de la mano y nos lleva por cada rincón, contándonos la historia de cada objeto, la carga vivencial que todavía está adherida en cada uno de sus muros, que mejor forma entonces de entender al gran poeta chileno que viajando por dentro de su casa, esta caverna profunda de los sueños del poeta. La danza encabalgada de los momentos vividos con Zurita por ese anhelado paseo en un ritmo musical de su voz mezclada con la realidad de ese hogar que un día albergo los versos que dieron vida a los libros del poeta. Una invitación hermosa para quienes vivir este camino, escribir versos, versos que llenan el espíritu de quienes sabemos estamos en este mundo para dar y crear poesía. Este magnifico documental, también nos invita con toda solemnidad a adentrarnos en unos de los periodos más plenos y felices del poeta Pablo Neruda junto a su amada Matilde Urrutia, y también junto a sus amigos que relatan alguna anécdota del poeta como: Nemesio Antúnez, Delia Domínguez, Leopoldo Castedo, Charo Cofre. 

De todas las casas que tuvo el poeta, esta adquiere una significación especial, basta tan solo con revisar obras como:» Memoria de Isla Negra», «Cien Sonetos de Amor», o leer su poema «La noche en la Isla», para comprender que Neruda no solo habito, sino que se dejó habitar por la casa, rodeado día y noche por el mar, ese mar que para Neruda era un estado del alma. No fue sino en esta casa de Isla Negra donde el poeta también habito su sueño más profundo. Posiblemente ninguna de las otras casas de Neruda este tan habitada por esta memoria ensoñadora, puesto que más que una casa es un reino donde un mascaron de proa puede llorar una noche de invierno. A este reino volvieron Pablo Neruda y Matilde Urrutia para dormir eternamente frente al mar, hoy ya no sabemos si la casa los habita o si ellos habitan la casa, tal es la poderosa transfiguración. Nos vamos alejando de la casa, desde arriba la vemos abrigada por una memoria de la imaginación.   

LA NOCHE EN LA ISLA

Toda la noche he dormido contigo
junto al mar, en la isla.
Salvaje y dulce eras entre el placer y
el sueño,
entre el fuego y el agua.

Tal vez muy tarde
nuestros sueños se unieron
en lo alto o en el fondo,
arriba como ramas que un mismo
viento mueve,
abajo como rojas raíces que se tocan.

Tal vez tu sueño
se separó del mío
y por el mar oscuro
me buscaba
como antes
cuando aún no existían,
cuando sin divisarte
navegué por tu lado,
y tus ojos buscaban
lo que ahora
-pan, vino, amor y cólera-
te doy a manos llenas
porque tú eres la copa
que esperaba los dones de mi vida.

He dormido contigo
toda la noche mientras
la oscura tierra gira
con vivos y con muertos,
y al despertar de pronto
en medio de la sombra
mi brazo rodeaba tu cintura.
Ni la noche, ni el sueño
pudieron separarnos.

He dormido contigo
y al despertar tu boca
salida de tu sueño
me dio el sabor de tierra,
de agua marina, de algas,
del fondo de tu vida,
y recibí tu beso
mojado por la aurora
como si me llegara
del mar que nos rodea.

Pablo Neruda
 

Texto: Director y poeta Rodrigo Verdugo. Susanna Pallavicini.
Fotgrafía : Pixabay.
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