ESTAMOS ANTE LA PRESENCIA DEL ESCRITOR Y POETA MARIO TORO VICENCIO QUIEN NOS LLEVA CON SU PLUMA A VIVIR LA REALIDAD DEL CHILE ACTUAL

Hoy presentamos al poeta, intérprete, traductor y novelista chileno Mario Toro con algunos textos pertenecientes a su obra «PoeMario Opino»(de Pandemias, Estallidos, Pensares y Sentires)(De mi país al mundo). Este poemario nos muestra en su visión de conjunto, tanto el hecho de la contingencia como la contingencia del hecho. La mayoría de estos textos no apelan ni a la imaginación poética, ni a la imaginación histórica, como tampoco a una metafísica o indeterminismo romántico más bien se centran en el valor sintomático de las ideas y en la tensión de la convergencia de ellas como poesía y la divergencia de las mismas como dogma, llevándonos a descubrir y recordar los caminos de Chile.  Letras 25 les invita entonces a leer a este destacado poeta y novelista chileno. 

Rodrigo Verdugo P
Director Letras 25

HUELLAS
(Chile: Estallido social – Pandemia)

Llama la atención el Ser y sus certezas
basadas en la historia humana
que de humanidad carece,
ignorando la fuente griega
que solo hace preguntas
para alcanzar la evidencia.

Historia universal
en tiempos desquiciados,
historia individual
de despertados y despertadores,
de pequeños y esmirriados seres
de desollados barrios,
de anhelos interrumpidos,
con historia de la mala,
la última del siglo,
del siglo ultimo,
la actual en la versión más oscura,
aquella burda, de precio sin valor,
generación de corrupción
que cuelga de esa historia.
Resurge una nueva Era
de esclavitud,
pero desde la elevada y más pura razón,
desdela plenitud de la filosofía libertaria,
desde la excelencia de la sapiencia
del mejor y más decente
comportamiento humano,
bulle la juventud
como esencia perentoria del acontecer
que gran parte de la sociedad,
desposeídos de siempre,
en sus expectativas
sigue
como vivaz respuesta de la consciencia.
Y de esos dos mundos emerge la convergencia,
esa erupción prodigiosa una mejor vida imaginó,
en que los más preciados sueños ahora florecen
haciendo realidad la coincidencia,
que no solo es despertar sino Renacimiento naciente
en una época que se hace insostenible.

Con inmisericorde mutación uno del Apocalipsis rozó pieles,
tosió, escupiò,
hace sangrar al Globo,
y la élite desesperada
cuyo guion es el mercado y el sistema establecido,
prefiere sacrificar vidas que permuta por ganancias
sin escuchar a la ciencia,
ni al clamor del penitente,
pobre, sufriente,
que en papel de asintomático envuelven
así lo deconstruyen,
lo destratan,
lo destruyen.

Para el desposeído,
la vida quita más que la muerte
que solo se lleva la vida,
aquella de mala muerte,
ahora
siempre
al contagio expuesta.
Y sin oráculo político,
sin deberes impuestos,
sin ruta señalada,
solo con la consciencia,
la pureza de intención,
un juramento asumido,
armando su entereza
el Olimpo exigiendo ofrenda,
y sacrificio azteca,
en la primera linea,
como aquella de la calle,
vestida de bata blanca,
uniforme,
cofia blanca
y vestido azul
la propiedad de su rostro oculta,
no quiere mostrar facciones
su individualidad reserva
la invisibilidad le hace insigne,
empatía manifiesta ante tamaña proeza,
reduce las tristezas acopladas de pandemia,
da atención al enfermo,
sanidad al futuro,
desborda de emoción
e insufla oxígeno al sufriente.

El invierno de los Polos se apoderò del cielo,
en rasante vuelo escarcha con alas azabaches,
de oscuridad cierne al planeta,
tiñe todo de negro
deja en coma a la piel,
hibernando a los sentidos,
el mundo se paraliza,
presiona la tecla en pausa,
queda quieto,
subyacente,
como espacio entre paréntesis.
El ímpetu colapsa,
las pulsaciones se abstienen
hasta la hoja de otoño, bamboleante,
suspendida en el aire,
sin llegar a tocar la tierra,
su descender estanca,
un letargo contundente,
silente,
crea vacío en las calles.

Lo que la ciencia explica
que el virus no discrimina
la razón y realidad desmienten,
fuertes tensores tiran hacia diferentes partes,
arrojan o descargan,
no hay intermedios,
no hay tregua,
ni patios de recreos
nadie elige dónde queda, cada cual en su lugar,
es mala o buena existencia según la residencia.
En la parte alta, de barrio alto pudiente,
la zona de castillos, de torreones y arcoíris,
de murallas financieras rodeado, su identidad resguarda
y con telón bajo, su aislamiento de siglos preserva.
El resto de la comarca,
color gris,
fea estampa
que deslinda con pobreza,
es extraño a su universo,
as, lejos de otras manos e intereses,
la distancia como siempre le protege,
distanciamiento social para el que manda,
pues el letal es físico de manera presencial.

En una sociedad insana, no es saludable vivir,
es cobijo, regocijo, abundancia
para una minoría.
No es de extrañar entonces,
que al poder no atañe lo que le incumbe al pueblo,
en el pais del contacto lejano, del trabajo aislado
existe una remota posibilidad de ser escuchado.
Es que a la palabra empeñada se pone mascarilla
que deviene en mordaza a lo que el poeta diga,
que habla en el idioma de todos los idiomas
con metáforas golpeantes,
para el gobernante delirante,
lo que su mente expresa, que nunca calla,
es el origen del silencio.

Con la evoluciòn pendiente se acalla a los relatores
que antes,
al estallar,
con realidad capturada
desentrañaban hechos,
porque la verdad no se busca,
segùn ellos se lleva,
porque la verdad del destino
es posterior al engaño,
porque la realidad se construye,
no se captura,
porque la normalidad era la crisis
y la nueva normalidad
un caos,
y como la normalidad es mortal
y de avanzada edad,
a todo supremacista por primera vez,
colgado de la cima e inconexo de la humanidad tiene,
pero insiste en su propósito:
desconocer población, consenso,
acumular poder y no sensatez,
todo bajo estricto orden,
sin aceptar y menos concebir la nueva arquitectura
que es la oportunidad de cambio,
de transformación masiva
de mercantilismo transable a distribuciòn de la riqueza,
en una economía regenerativa,
basada en el cuidado,
reparación, protección
y calidad de vida.

En la prístina costa,
los faros,
cíclope guardianes detectan algo extraño:
olas de más de un mar,
un océano con arrecife de corales que ostenta fastuosa riqueza
solo vela por su zona de confort,
con especulación subasta la nación
desestimando la suerte
del que sufre inanición.

El otro,
al llegar a la orilla,
deposita en la arena moluscos,
cardúmenes de peces
para ayudar al hambriento con todo ese nutriente
que por siempre
le ha estado prohibido.

El poblador negado,
no será el receptor pasivo de todo lo que ocurre
esta dispuesto a esculpir en piedra un nuevo lugar común,
un nuevo mandamiento,
una nueva Constitución
sin volver a la anterior.
Con el miedo disipado,
no quiere tomar distancia
rompiendo intervalos,
sin el menor reparo se acercará al otro,
con emociones socializantes,
sumas de imbatibles lazos,
activistas de la generosidad
con cualidad emancipadora,
dará valor al desvalido,
un propósito al engañado,
ilusión al desesperado,
bienestar al abandonado,
justicia al renegado
e igualdad al denegado,
para nunca más ser manejado
para estar juntos enteros,
no a pedazos
con dos miradas de esperanza
invitando al que espera en el sendero
a cobrar vida,
que la vida está en suspenso.



TRACCE
(Cile: Sfogo Sociale – Pandemia)

Chiama l’attenzione dal Essere e le sue certezze
basato sulla storia umana
che manca di umanità,
ignorando il carattere greco
chi ci fa solo domande
per chiarire le prove.

Storia universale
in tempi folli,
storia única
di rivegli e sveglie
di esseri piccoli ed emaciati
di quartieri spellati
di desideri interrotti,
con storia di male,
l’ultima del secolo,
dil secolo ultimo,
quello attuale nella versione più scura,
quel prezzo grossolano e senza valore,
generazione di corruzione
che pende da quella storia.
Sorge una nuova Era
di schiavitù,
ma dalla ragione più elevata e più pura,
dalla pienezza della filosofía liberaría,
dall’eccellenza della saggezza
dal migliore e più decente
comportamiento umano,
la giovinessa bolle
come essenza perentoria del imperativo
di buon pezzo della società,
espropriati di sempre,
nella loro aspettative
segue
come vivace risposta della coscienza.
e da questi due mondi emerge la convergenza,
quella prodigiosa eruzione una vita migliore immagino,
in cui ora sbocciano i sogni più preziosi
realizando la coincidenza,
che non è solo risveglio ma nascente Rinacimento
in un tempo che diventa insostenibile.

Con spietata mutazione una delle pelli dell’ Apocalisse sfiorò
sputo, tosse,
fa sanguinare il Globo,
e l’èlite disperata
la sceneggiatura è il mercato e il sistema stabilito,
preferisce sacrificare vite che scambia con profitti
senza sentire allá scienza,
nè al grido del pentito,
povero, soffrente,
che avvolgono in carta asintomática
cosi lo decostruiscono,
lo trattano,
lo distruggono.

Per i diseredati,
la vita richiede più della norte,
allora
sempre
al contagio esposto.
e senza oracolo político,
nessun tributo,
nessun percorso segnalato,
solo con la consapevolezza,
la pureza dell’intenzione,
un giuramento fatto,
armare la sua integrità
Olympus offerte exigente,
e sacrificio azteco,
in prima línea,
come quello per strada,
vestito con un camice bianco,
uniforme,
cappello bianco
e vestito blu
la proprietà del suo volto nasconto,
non vuole mostrare fazioni
sue riserve di individualità
l’invisibilità lo rende segno,
l’empatia manifestata prima di una grande impresa,
reduce i dolori legati allá pandemia,
prendersi cura dei malati,
sanità per il futuro,
trabocca di emozione
e insuffla ossigeno al sofferente.

Il inverno dei Poli si `impossessato del celo
in volo a terra gelido con ali a volo d’ali,
l’oscurità incombe sul pianeta,
ibernandosi ai sensi,
il mondo si ferma,
preme il tasto in pausa,
rimane fermo
sottostante,
come spazio tra parentesi.
Lo slancio crolla,
le pulsazioni si astengono
fino allá foglia d’autunno, ondeggiante,
sospeso nell’aria,
sensa arrivare a tocare terra,
la sua discesa stanca,
un forte letargio,
silenzioso,
fa il vuoto nelle strade.

Quello ciò spiega la scienza
che il virus non discrimini
la ragionr e realtà forze negano
forte tenditori tirano a parti diverse,
laciano o scaricanno,
non ci sono intermezzo,
non c’è  armistizio,
nè  campi da gioco
nessuno scegli dove si trova, ognuno al suo posto,
è un’esistenza cattiva o buona a seconda della residenza.
In piena parte del rico quartiere alto,
l’area dei Castelli, delle torri e degli arcobaleni,
di muri finanziari circondati, la sua identità salvaguarda
e con il sipario abbassato, conserva il suo isolamento secolare.
Il resto della contea,
colore grigio,
brutta stampa
che rasenta la povertà,
è straneo al suo universo,
così, lontano d’altre mani e interessi,
la lontananza come sempre ci protege,
distanziamento sociale per il capo,
perchè il letale è físico di persona.

In una società  pazza, non è buono vivire,
è rifugio, gioia, abbondanza
per una minoranza.
Non c’è da stupirsi così,
quel potere non riguarda ciò che riguarda il popolo,
nel paese di conttato lontano, dil lavoro isolato
existe una distanza piccola da essere sentite.
è che la parola pegno mette una mascherina
che diventa una mascella per quello che dice il poeta,
che parla in una lingua di tutti le lingue
con metafore galopanti,
per governare pazzo,
ciò che esprimice la sua mente, che non tace mai,
è il origene del silenzio.


Con l’evoluzione in sospeso i relatori sono messi a tacere
di prima,
quando esplode,
perchè non si cerca la verità,
secondo loro se porta,
perchè la verità del destino
è dopo l’inganno,
perchè la realtà è costruita,
non è catturata,
perchè
perchè la normalità era crisi
e la nuova normalità
un caos,
e come la normalità es morale
e dietà avanzata,
ad ogni suprematista per la prima volta,
appeso dall’alto e disgiunto dall’ umanità ha,
ma insiste sul suo scopo:
popolazione sconosciuta, approvazione,
accumulare potere e non saggezza,
tutto sotto ordine rigoroso,
senza accettare e meno concepire la nuova architettura
cui è l’oppertunità di cambiamento,
dalla trasformazione in massa
dal mercantilismo commerciabile alla distribuzione della ricchezza,
è una economía rigenerativa,
basata sulla cura,
riparazione, protezione
e cualità di vita.

En la costa incontamita,
fari,
il ciclope guardiano rileva qualcosa di strano:
onde del mare di un mare,
un océano con una barriera coralina che vanta ricchezze sontuose
cerca solo la sua zona di comfort,
con speculazione all’asta la nazione
respingere la fortuna
di quelli che soffrono di fame.

L’altro
quando si raggiunge alla riva,
imparando che la vita in sospeso
depositano i molluschi nella sabbia,
banchi di pesci,
per aiutare quello che ha fame con tutti i nutrienti
per sempre
è stato proibito.

L’abitante negato,
non sarà il ricevitore passivo di tutto ciò che accade
è disposto a scolpire nella pietra un nuevo luogo comune
un nuevo mandamento,
una nuova  Costituzione
senza tornare precedente.
Con la paura dissipata,
intervalli di rottura,
senza la mínima esitazione si avvicinò all’altro,
con emozioni socializzanti,
Somme di legami imbattibili,
attivista della generosità
con qualità emancipativa,
dará valore al perdente,
ino scopo per l’ingannato,
illusione ai disperati,
benessere agli abbandonati,
giustizia al rinnegato
e l’uguaglianza al negato,
per non essere mai più gestito
per stare completi insieme,
non in un pezzo
con due sguardi di speranza
instanto colui che attende sul sentiero
a chiedere vita,
che la vita sta in sospenso.

Poeta; Mario Toro

Poema; Mario Toro Vicencio, escritor, ensayista, poeta, traductor, interprete, experto en cooperativa.
Fotografías: Archivos del autor
Traducción: Susanna Pallavicini





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